"Existen personas que representan un puente entre la realidad física y la realidad mística. Personas que nos conectan a un mundo más allá de nuestra percepción material y dan a nuestra alma el respiro necesario para continuar. Un abrazo, una palabra,una sonrisa, un gesto,un silencio,una mirada, un simple roce... Cualquiera que sea el medio que utilicen, nos transportan más allá de lo conocido..." Marie

domingo, 7 de agosto de 2011

Prohibido el Amor: Mujeres Inteligentes




Cap III “Pequeño Desahogo”

Quince días han pasado desde el secuestro y tortura de Lee Min Ho, yo estoy demasiado cansada pues el trabajo en la Casa Azul es demandante y mis negocios oscuros van mejor que nunca. Junto a Kikis planeo la Estrategia Nacional Contra el Crimen Organizado (ENCCO), a petición del presidente, toda una ironía que me beneficia, por supuesto.


Duermo poco, si acaso tres horas por día y mi cuerpo me está pasando la factura. Ando irritada y estresada pues además de todo mi estúpido padre llegará a Corea lo cual además de asco me causa molestia. Fingir ser una hija buena y amable con él es bastante difícil por el odio que le tengo, sin embargo en mi negocio se debe ser astuta y a mi no me conviene revelarme contra él. Mi venganza llegará en el momento oportuno.

Esta mañana recibí una llamada antes de salir a trabajar; la mafia china necesita una fuerte cantidad de cocaína y me la piden para dentro de dos días, yo a penas tengo el 80% de lo que quieren y no tengo el tiempo para ir a traer el resto donde mis proveedores. Mi padre llegará  mañana y la ENCCO será presentada en la misma fecha que la mafia necesita que entregue el cargamento. A pesar de todo les he  dicho que lo tendrán, no tengo la menor idea de cómo lo lograré pero si no me arriesgo, pierdo a mis aliados y clientes.

Entrada la tarde mientras conducía a casa, recibí una llamada de mi madre; llorando me contaba que estaba cansada de la vida. Se sentía muy mal y sólo tenía deseos de morirse; aunque conocía la respuesta, le pregunté lo que le ocurría y me contó que mi padre le había vuelto a pegar y además la había obligado a tener relaciones brutales con su amigo el Ministro de la Defensa Italiana.

Honestamente ese tipo de llamadas me fastidian pues mi madre le permite ese comportamiento a mi padre. Ella proviene de una buena familia, tiene su propio dinero, sin embargo es demasiado ambiciosa y nunca está satisfecha. Había cultivado una relación dañina y nunca quiso abandonarla. Tiene sus amantes así como mi padre tiene las suyas. Pelean de continúo pero mantienen las apariencias ante la prensa. Me llama sólo para calentarme la cabeza cuando se emborrachaba y no tiene con quien charlar.

Mientras escuchaba sus lloriqueos por altavoz un coche que venía a gran velocidad, se brincó la luz roja y me chocó. Era lo que me faltaba para comenzar a explotar.  Amo mi camioneta, la amo más que a cualquier persona (fuera de mi por supuesto), así que me bajé de inmediato con el corazón hecho un nudo para comprobar que tan grave había sido el impacto.

-¿Cuánto quiere por dejar esto así? Necesitamos irnos.
- Oh no! Recién le dieron mantenimiento- dije en voz alta.
-Dale un cheque y vámonos, a las mujeres lo que les gusta es que les den dinero. Así que soluciónalo.- Escuché decir.
-¿Perdón?- repuse.
-No te hagas, es cierto lo que dice mi jefe ¿Cuánto quieres por esto? No nos conviene que  pase a mayores.
- ¿Y que tú jefe no tiene pantalones para bajarse y decirme de frente lo que piensa?
-Sí los tengo- escuché decir a un tipo alto,  mientras se bajaba de la camioneta.
- Perfecto, entonces de frente te digo que no necesito tu dinero.
-Ja ja ja! –se burlaba el chofer mientras el joven se bajaba un poco las gafas y me miraba con el ceño fruncido.
-¿Y quién eres para no necesitar dinero? ¿Acaso no eres mujer? Todas son iguales!
-Señor Joong la pregunta no es ¿quién es? Si no más bien si ¿sabe quién es usted?- dijo el chofer mientras señalaba al tipo.
-No, no sé.
-A ver, mírame de cerca y sin lentes.
-Lo que me faltaba!! –exclamé en voz alta. El súper líder ofreciéndome dinero.
-No seas tan sarcástica. Ahora ¿entiendes? No puedo dejar que esto trascienda, la prensa se dará cuenta y vendrá de inmediato. No quiero escándalos además, voy a tarde a una presentación privada. Mis amigos me están esperando.
-Déjame decirte que chocaste con la persona equivocada. Saben leer, cierto? Pueden leer lo que dice mi saco? Y la placa de mi coche?
-Demonios! Trabaja en la Casa Azul!! –gritó el chofer.
-De acuerdo, llamare al chofer de Jung Min para que me lleve, tu arregla esto con ella…

Cuarenta minutos después, me dirigía a casa. Aún me faltaba media hora para llegar. El idiota de Kim Hyun Joong se había largado antes que la prensa llegara. Yo no podía darme el lujo de irme así no más pues mi puesto es bastante comprometedor y de todo se dan cuenta en mi trabajo. Prefiero hacer las cosas de manera transparente… Bueno, las pertinentes a mi vida en el día.

Estaba tan frustrada que al llegar a casa me dirigí al sótano, y entré a la habitación donde tenía los trofeos que representaban a cada uno de los hombres que había torturado. Pero esta vez en lugar de reconfortarme, me hizo terminar de explotar.

Hacía más de seis meses que reprimía mis deseos salvajes y ya no lo soportaba ni un minuto más. Mi última víctima había sido el pequeño Lee Jong Suk, cuando recién había terminado de promocionar su disco luego del éxito de Secret Garden.

El lugar, me trajo recuerdos y deseos perversos así que sin planearlo ni pensarlo subí a mi habitación, me cambié la ropa y tomé mi motocicleta. Tenía hambre y debía saciarla.

Me dirigí al club nocturno más popular de Seúl y encontré a uno de los hombres más deseados. Me senté en la barra del bar y le mandé un trago.

Cuando se enteró, fue hasta mi lugar y me agradeció.
-No es nada- le dije.
-Es algo atrevido en una chica-me comentó.
-Es que yo no soy cualquier chica, ni siquiera soy de acá-me quité los lentes y le sonreí.
-Vaya! Esto es muy interesante, ¿Puedo?-preguntó mientras señalaba el asiento a mi lado.
-Claro!
-Déjame invitarte a un trago, es mi turno.
-De acuerdo, que sea un tequila doble por favor.
-Te gusta lo rudo, eh?
-Sí, en todo aspecto- respondí mientras lo miraba maliciosamente.

Sin que se percatara mientras leía un mensaje en su móvil, sutilmente corrí su copa y esparcí algo de droga. Luego lo invité a dar una vuelta en mi motocicleta y lo llevé a casa.
La droga no tardó en hacer efecto, cuando llegamos ya el había perdido toda lucidez, así que lo dejé en una de las recámaras y salí por más.

Recordé el incidente de la tarde, tenía el número de placas del coche y con ayuda de mi GPS partí hacia el lugar exacto donde se encontraba el líder y sus amigos. Esta vez iba en mi Hummer y llevaba a dos de mis hombres.
Con una credencial falsa y algo de efectivo, el guarda me dejó pasar como parte de la prensa. La presentación aún no terminaba, soporté un par de canciones más y concluyó con una escena yaoi entre el sexy Carisma y su líder. Esa escenas me excitaban un poco así que se me ocurrió una genial idea: show privado de yaoi para mi.

Me dirigí a los camerinos mientras ellos recibían sus respectivas ovaciones. Conocía la dinámica, ya lo había hecho tantas veces que me sabía cada detalle de memoria.  Esperé paciente a que llegara el líder a su camerino; al entrar se sorprendió un poco pero lo “calmé” con mi pequeña arma. Le pedí que llamara a su amiguito sexy y cuando estuvieron juntos, les ordené que se voltearan e inyecté la droga en sus cuerpos.

Avisé a   mis guardaespaldas para que nos esperaran fuera, con el efecto de la droga en sus cuerpos, salimos discretamente y abordamos mi camioneta. De camino a casa paramos en un club nudista donde solían reunirse algunas celebridades, era un lugar muy exclusivo al sur de Seúl.

El administrador era algo así como mi amigo, y me avisaba cuando algún famoso o famosa que yo no conociera llegaba al lugar, entonces yo fingía ser su fan y con plan en mano procedía a la cacería. Pero hoy no había plan, sólo deseos e ira contenida.

Entré, saludé rápidamente a mi “amigo” y me dirigí a la sala VIP donde se encontraba uno de mis favoritos: Kim Heechul.

Ordené a las bailarinas que salieran y me senté junto a él. Antes que pudiera reaccionar, lo drogué y me lo llevé.

Una vez en casa con mis “invitados”, despedí a mis guardaespaldas, quienes no sabían que todos estaban bajo el efecto de la droga, ni tampoco que tenía a otro chico en la recámara. Me puse más cómoda y comencé a preparar el festín.

Primero, me dirigí a la recámara donde me esperaba la primer víctima de la noche. Sin más demora, me acerqué, lo até a la cama, le inyecté el Polvo de la felicidad, le bajé un poco el pantalón y lo violé brutalmente.

Luego, lo llevé con el resto de los chicos a mi “Sala de Juegos Privada”. Con su miembro aún  inflamado, lo terminé de desnudar y lo senté en una silla especial con sus piernas atadas, un poco abiertas, listo para ser atacado de nuevo.

A los amiguitos "double S", los acosté en la cama, uno a cada lado, sujetados con esposas. Al Líder le puse un disfraz de doctor, y al Sexy Carisma lo hice parecer un delincuente, sería el psicópata sexual de la noche, mientras que Heechul a quien prefería de mujer, lo vestí de Geisha y lo senté en una mesa.

Mi mente cargada de furia, volaba. En cuestión de segundos imaginé la función de la noche, pero antes que procediera a interpretar mi acto magistral, recordé a mis chicas, así que me detuve y las llamé… quería compartir con ellas esa noche.

CONTINUARÁ…


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