"Existen personas que representan un puente entre la realidad física y la realidad mística. Personas que nos conectan a un mundo más allá de nuestra percepción material y dan a nuestra alma el respiro necesario para continuar. Un abrazo, una palabra,una sonrisa, un gesto,un silencio,una mirada, un simple roce... Cualquiera que sea el medio que utilicen, nos transportan más allá de lo conocido..." Marie

viernes, 26 de agosto de 2011

Prohibido el Amor: Mujeres Inteligentes.




Prohibido el Amor: Mujeres Inteligentes.
Capítulo IV: “Érase una vez….

Veinte minutos…luego treinta…al cabo de cuarenta y cinco minutos llegó Pau; algo acelerada y bastante intrigada por mi llamado tan inesperado.

-¿Estás bien? ¿Qué pasó?

-Observa lo que hay en mi cuarto de juegos…

Se dirigió con gran velocidad al lugar, sabía que tenía algo bueno.

-La puta madre!!

-Sabía que te gustaría- le dije mientras me aproximaba a la recámara.

-Esto se va a poner rico!! Comencemos ¡!!......... Pará… esto significa que estás molesta, algo grave te pasó. Contáme…

-Ira reprimida… Encima…la visita de mi padre.

-Mierda! Cuando llega tu papá?

-Mañana… pero lo que desató mi ira fue que chocaran mi camioneta. En fin, no hay tiempo que perder, ya no resisto más. Las he esperado demasiado, necesito desahogarme o mandaré todo a la mierda.

-Dale querida, acá está   Pau para apoyarte. Con quién comenzamos? Tenés algo preparado?

-Pues…

-Ya llegué!!! Qué ocurre Nyah???- dijo Patty.

-Ven a mi cuarto de juegos- grité desde arriba.

-Oh  por Dios! Exclamó a penas entró…

-Están arriba? Ya llegamos!!!- gritó Adriana.

-Suban!!!!

Al cabo de unos cuantos minutos, tenía a todas mis chicas en la habitación, contemplando maravilladas el banquete que les tenía preparado.
Como era de esperarse, el caos se hizo presente. No se ponían de acuerdo en lo que querían hacer. La presencia del líder aturdía a más de una, mientras que otras discutían sobre quién iría primero al ataque.

-Pido al líder de primera!

-No! Me toca!

-Aaaah! Que se pudra! No me interesa, yo quiero a Heechul.

-Podríte vos! No te metas con el líder!

-Ay ya! Mejor me  lo cojo yo y listo!

-Voy con el caballote y su caballito!!!

-Púdrete con tu líder encima!

-BASTA CHICAS!! Podrán hacer lo que quieran pero después. Cójanse al tal líder únicamente después de que actúen para nosotras.

- ¿A qué te referís?

-Quiero yaoi, es todo. Me siento ahogar y necesito un respiro. Las llamé para que me ayuden, no para que me pongan más estresada. Así que orden! No se pongan con absurdos sentimentalismos, que saben que los odio.

He amenazado a estos cerdos, así que harán lo que queramos.

-Discúlpanos, tenés razón. No es momento de hincharte más las pelotas. Pero contános, ¿con qué los amenazaste?

-Muy fácil, todos tiene familia, seres queridos. Con eso los amenacé. Les enseñé unos vídeos cortos del trabajo que hacen mis hombres y varias fotos de sus familias en los últimos días. Eso los hizo razonar.

-Sos una ídola!!!

-Bien… Angie, ayúdame con la escenografía. Todas las cosas están ahí en el armario.

-Como usted mande señorita D’Altonne!- exclamó feliz Angelique.

-Kikís y Mel; alisten a los oppas, según las instrucciones que están en este papel.

-Entendido-respondieron.

-Adriana, Patty, Angel  y Pau; no las quiero escuchar peleando por ese tipo. Lo traje para maltratarlo, no lo soporto. Lo odio al igual que odio a todos los malditos hombres; así que no quiero  escucharlas. Mientras las chicas preparan todo quiero que ensayen este breve guión; ustedes participarán de la pequeña obra que preparé. Les compré estos disfraces así que dense prisa y a disfrutar!

Guardaron silencio. Sabían que tenía razón. No soportaba verlas débiles, eso me estresaba por completo. Tomaron los disfraces y procedieron a cambiarse.

Mientras las chicas se preparaban, me dirigí a Taecyeon. Me quité el vestido mientras me aproximaba; al llegar me agaché y comencé a lamerlo hasta llegar a su miembro: ahí, me detuve pues no me gusta el sexo oral. Pasé hasta su abdomen, luego sus pectorales y por último sus labios. Volví a detenerme: no doy besos a ningún hombre.

Lo rodeé varias veces mientras lo examinaba. Entonces en un arranque de ira, lo empujé y se cayó con todo y silla. Ya en el piso, le salté encima y con una cuchilla comencé a hacerle pequeñas cortadas, chupaba su sangre y luego la escupía. Mientras me divertía con eso; llegaron las chicas en lo que Mel y Kikis me avisaban que el resto de los “juguetitos” estaban listos.

Me levanté y acomodé a mi “chico” de nuevo. Lo puse junto a la hermosa geisha. Al cabo de unos minutos, todo estaba listo para la gran función.

Me acomodé en el sofá junto a Kikis, Angelique y Mel, mientras las demás esperaban en el otro extremo el momento de “actuar”

Le subí volumen al reproductor para que las chicas escucharan la grabación que había preparado mientras las “estrellas” entraban en escena…

“Érase una vez una vez una hermosa  Geisha transexual, llamada La Chula. Una espesa noche, mientras se dirigía a la casa de té, se encontró con un apuesto hombre tirado a la orilla del camino.
Curiosa por saber si aún estaba vivo, se arrimó y con sorpresa contempló que se encontraba herido. Cómo le urgía llegar a su trabajo, decidió llamar una ambulancia y enviarlo al hospital pues no podía llevarlo personalmente.

Al cabo de unos minutos llegó la ambulancia y a pesar de que ella les explicó que no podía acompañar al hombre, se vio obligada a hacerlo. Mientras iba en la ambulancia junto al herido, revisó sus bolsillos y halló lo que al parecer era una especie de carnet de trabajo. Se llamaba Taecyeon y era profesor en la Universidad de Yonsei.

Al llegar al hospital, una vez que lo atendieron, lo trasladaron a un cuarto. La bella geisha Chula, entró para despedirse. Se aproximó a Tae, tomó su mano delicadamente y acercando sus labios a la frente del chico, lo besó.

Tae, abrió sus ojos, levantó su mano y la introdujo en el atuendo de La Chula. Ésta se sobresaltó un poco excitada y aunque fingió estar molesta; se aproximó a la puerta; la cerró con seguro y regresó donde Tae.
Una caricia por aquí, una caricia por allá… Un beso con lengua y dos miembros erectos….
Al cabo de cuarenta minutos, salió la bella Chula, algo despeinada y acomodándose su traje. Lista para ir a la casa de té.

Su fantasía con el  profesor universitario, la había hecho realidad y se sentía feliz pero mientras se dirigía a su trabajo por un callejón oscuro, fue interceptada por un hombre. El delincuente se abalanzó contra ella y la arrinconó.

-Una chica tan linda no debería andar sola por estos lugares- comentó el tipo con sarcasmo.
La Chula lo miró fijamente.

-Será mejor que vayamos a un lugar  más cómodo para poder protegerte. No vaya ser que alguien te haga daño- insistió con el sarcasmo.

Resuelto a llevarla consigo, el delincuente la tomó del brazo. Sin embargo; ella le dio una patada en su ingle y lo tumbó al suelo.

-Yo no necesito ir a un lugar más cómodo, yo puedo hacerlo acá mismo.

Seguidamente esparció gas pimienta sobre los ojos del hombre, le sujetó las manos y lo volteó. Luego bajó sus pantalones y lo violó.

Al cabo de unos minutos, muy sutilmente la bella “dama” se levantó, se acomodó su atuendo y se sacudió.

-Lo ves querido? Yo sé defenderme. La próxima vez, ten más cuidado a la hora de interceptar a una chica.

 Doblemente satisfecha y algo cansada la insaciable Chula partió ya no a la casa de té si no a su residencia particular. Había sido una noche agitada.
A la mañana siguiente, se despertó muy temprano y partió rumbo al hospital a ver al profesor Tae. Cuando llegó, le comentaron que había sido trasladado a otra habitación.
Queriendo sorprenderlo, se acercó sigilosamente y abrió la puerta de a poco. Para su sorpresa encontró al doctor y al profesor bastante entretenidos.

-Me encantan tus labios, son tan definidos, y carnositos… -le decía Tae al doctor mientras sus dedos jugueteaban en la boca del mismo.

-Y ¿sólo eso te gusta de mí? Porque debo confesarte que tú me gustas todo… -Respondió mientras le acariciaba el pecho a Tae y le sonreía pícaramente.

Las miradas cruzadas y los gestos sugestivos entre ambos, hicieron que la Chula entrara furiosa e interrumpiendo el momento exclamó:

-Veo que ya estás recuperado Tae!

Incorporándose éste rápidamente contestó:

-Eh?! Sí, bueno ya estoy mucho mejor. De hecho este sexy doctor me estaba examinando para comprobar que estoy bien y darme de alta. Aunque –dijo mientras su mano tocaba la ingle del doctor- no sé si quiero que me den de alta….Me siento bien en este lugar.

-Sí eso se nota! –dijo furiosa mientras sus penetrantes ojos traspasaban los del doctor.

-Mucho gusto. Soy el doctor Kim Hyun Jong. No tienes nada de qué preocuparte, tu amigo está bien. Lo estoy tratando personalmente.

-Sí! Eso es obvio. No tienen que decírmelo! Pues que les aproveche!
Se dio media vuelta y se fue.

-¿En qué estábamos guapo?-Preguntó el doctor…

Mientras caminaba furiosa, la bella Chula se encontró con el delincuente de la noche anterior. Antes que huyera, le gritó:

-Espera!!. No te lastimaré de nuevo. Necesito tu ayuda.

-¿Qué quieres ahora?

-Necesito un favor. Prometo pagarte muy bien- dijo mientras sacaba de su bolsillo varios billetes- Quiero contactar a alguien que le haga daño a cierto doctor. ¿Sabes de alguien que pueda? Pagaré muy bien.

-Sí, conozco a alguien. Toma su número y dile que el Caballo te recomendó. Ahora aléjate de mí que todavía me duele.-Concluyó mientras guardaba el dinero y se marchaba.

Decidida a vengarse del doctor la Chula llamó al número y concretó una cita para las 21 horas. Era una chica a la que vería en el callejón.
Ansiosa  por el encuentro, se dirigió al banco, sacó parte de sus ahorros y esperó paciente el momento de la cita.
A la hora prevista se hicieron presentes las partes interesadas.

-Eres Patty, supongo.

-Sí y tú eres la Chula, cierto?

-Correcto. Necesito que dañen al doctor Kim Hyun Jong, del hospital que está a dos calles. Cuando terminan le dicen que dijo La Chula que con su profesor nadie se mete.

-De acuerdo, mis amigas y yo le daremos el recado. Mañana nos vemos a la misma hora para entregarte una grabación como prueba de que hicimos el trabajo.

-Perfecto. Acá está la mitad del dinero. La otra parte, mañana.

-De acuerdo. Nos vemos.

Con una sonrisa en su rostro partió la bella geisha rumbo a la casa de té, donde esta noche si debía ir a trabajar. Sólo le restaba esperar la llamada que le confirmara que el trabajo estaba hecho.

Mientras tanto; al salir del hospital el doctor fue interceptado por una mini Van de la cual se bajó otra chica quién lo encañonó y lo obligó a entrar mientras otra lo amarraba ya dentro.

Varios kilómetros después, la camioneta se detuvo a la orilla de la carretera, las chicas bajaron con el doctor y se introdujeron en el bosque. Llegaron a una pequeña cabaña y se dijeron:

-Es muy lindo para sólo golpearlo.

-Tienes razón Patty. Podríamos sacarle provecho antes de hacer el trabajo.

-Es una estupenda idea Angel!

-Estoy de acuerdo con ustedes- repuso Pau.

Así; Angel, Patty, Pau y Adriana gozaron un poco del doctor antes de golpearlo y darle el mensaje de la Chula.

Al finalizar, Patty la llamó y le comentó que todo había salido perfecto.

Al día siguiente ambas partes se encontraron y concluyeron de manera satisfactoria con lo acordado. La Chula volvió al hospital por su profesor, al cual se llevó a casa y vivieron felices y pervertidos para siempre. FIN….”

Aplausos y silbidos inundaron la habitación. Fue un todo un espectáculo para mis ojos.  Hicieron un excelente trabajo y yo me sentía más calmada.  Al terminar la función, salí del cuarto y me fui a la terraza a fumar un cigarrillo.

Las chicas se entretuvieron un rato más con los oppas. Luego, los procedimientos de rutina para borrar evidencias y por último, los sedaron para que pasaran la noche en casa; y así devolverlos a la mañana siguiente con mayor discreción.

Yo estaba lista para continuar… Me despedí de las chicas quienes permanecieron en casa y me fui a dormir temprano; me esperaba un largo día con mi padre. Además quería levantarme temprano para planear mi próximo proyecto perverso…

Continuará….

domingo, 7 de agosto de 2011

Prohibido el Amor: Mujeres Inteligentes




Cap III “Pequeño Desahogo”

Quince días han pasado desde el secuestro y tortura de Lee Min Ho, yo estoy demasiado cansada pues el trabajo en la Casa Azul es demandante y mis negocios oscuros van mejor que nunca. Junto a Kikis planeo la Estrategia Nacional Contra el Crimen Organizado (ENCCO), a petición del presidente, toda una ironía que me beneficia, por supuesto.


Duermo poco, si acaso tres horas por día y mi cuerpo me está pasando la factura. Ando irritada y estresada pues además de todo mi estúpido padre llegará a Corea lo cual además de asco me causa molestia. Fingir ser una hija buena y amable con él es bastante difícil por el odio que le tengo, sin embargo en mi negocio se debe ser astuta y a mi no me conviene revelarme contra él. Mi venganza llegará en el momento oportuno.

Esta mañana recibí una llamada antes de salir a trabajar; la mafia china necesita una fuerte cantidad de cocaína y me la piden para dentro de dos días, yo a penas tengo el 80% de lo que quieren y no tengo el tiempo para ir a traer el resto donde mis proveedores. Mi padre llegará  mañana y la ENCCO será presentada en la misma fecha que la mafia necesita que entregue el cargamento. A pesar de todo les he  dicho que lo tendrán, no tengo la menor idea de cómo lo lograré pero si no me arriesgo, pierdo a mis aliados y clientes.

Entrada la tarde mientras conducía a casa, recibí una llamada de mi madre; llorando me contaba que estaba cansada de la vida. Se sentía muy mal y sólo tenía deseos de morirse; aunque conocía la respuesta, le pregunté lo que le ocurría y me contó que mi padre le había vuelto a pegar y además la había obligado a tener relaciones brutales con su amigo el Ministro de la Defensa Italiana.

Honestamente ese tipo de llamadas me fastidian pues mi madre le permite ese comportamiento a mi padre. Ella proviene de una buena familia, tiene su propio dinero, sin embargo es demasiado ambiciosa y nunca está satisfecha. Había cultivado una relación dañina y nunca quiso abandonarla. Tiene sus amantes así como mi padre tiene las suyas. Pelean de continúo pero mantienen las apariencias ante la prensa. Me llama sólo para calentarme la cabeza cuando se emborrachaba y no tiene con quien charlar.

Mientras escuchaba sus lloriqueos por altavoz un coche que venía a gran velocidad, se brincó la luz roja y me chocó. Era lo que me faltaba para comenzar a explotar.  Amo mi camioneta, la amo más que a cualquier persona (fuera de mi por supuesto), así que me bajé de inmediato con el corazón hecho un nudo para comprobar que tan grave había sido el impacto.

-¿Cuánto quiere por dejar esto así? Necesitamos irnos.
- Oh no! Recién le dieron mantenimiento- dije en voz alta.
-Dale un cheque y vámonos, a las mujeres lo que les gusta es que les den dinero. Así que soluciónalo.- Escuché decir.
-¿Perdón?- repuse.
-No te hagas, es cierto lo que dice mi jefe ¿Cuánto quieres por esto? No nos conviene que  pase a mayores.
- ¿Y que tú jefe no tiene pantalones para bajarse y decirme de frente lo que piensa?
-Sí los tengo- escuché decir a un tipo alto,  mientras se bajaba de la camioneta.
- Perfecto, entonces de frente te digo que no necesito tu dinero.
-Ja ja ja! –se burlaba el chofer mientras el joven se bajaba un poco las gafas y me miraba con el ceño fruncido.
-¿Y quién eres para no necesitar dinero? ¿Acaso no eres mujer? Todas son iguales!
-Señor Joong la pregunta no es ¿quién es? Si no más bien si ¿sabe quién es usted?- dijo el chofer mientras señalaba al tipo.
-No, no sé.
-A ver, mírame de cerca y sin lentes.
-Lo que me faltaba!! –exclamé en voz alta. El súper líder ofreciéndome dinero.
-No seas tan sarcástica. Ahora ¿entiendes? No puedo dejar que esto trascienda, la prensa se dará cuenta y vendrá de inmediato. No quiero escándalos además, voy a tarde a una presentación privada. Mis amigos me están esperando.
-Déjame decirte que chocaste con la persona equivocada. Saben leer, cierto? Pueden leer lo que dice mi saco? Y la placa de mi coche?
-Demonios! Trabaja en la Casa Azul!! –gritó el chofer.
-De acuerdo, llamare al chofer de Jung Min para que me lleve, tu arregla esto con ella…

Cuarenta minutos después, me dirigía a casa. Aún me faltaba media hora para llegar. El idiota de Kim Hyun Joong se había largado antes que la prensa llegara. Yo no podía darme el lujo de irme así no más pues mi puesto es bastante comprometedor y de todo se dan cuenta en mi trabajo. Prefiero hacer las cosas de manera transparente… Bueno, las pertinentes a mi vida en el día.

Estaba tan frustrada que al llegar a casa me dirigí al sótano, y entré a la habitación donde tenía los trofeos que representaban a cada uno de los hombres que había torturado. Pero esta vez en lugar de reconfortarme, me hizo terminar de explotar.

Hacía más de seis meses que reprimía mis deseos salvajes y ya no lo soportaba ni un minuto más. Mi última víctima había sido el pequeño Lee Jong Suk, cuando recién había terminado de promocionar su disco luego del éxito de Secret Garden.

El lugar, me trajo recuerdos y deseos perversos así que sin planearlo ni pensarlo subí a mi habitación, me cambié la ropa y tomé mi motocicleta. Tenía hambre y debía saciarla.

Me dirigí al club nocturno más popular de Seúl y encontré a uno de los hombres más deseados. Me senté en la barra del bar y le mandé un trago.

Cuando se enteró, fue hasta mi lugar y me agradeció.
-No es nada- le dije.
-Es algo atrevido en una chica-me comentó.
-Es que yo no soy cualquier chica, ni siquiera soy de acá-me quité los lentes y le sonreí.
-Vaya! Esto es muy interesante, ¿Puedo?-preguntó mientras señalaba el asiento a mi lado.
-Claro!
-Déjame invitarte a un trago, es mi turno.
-De acuerdo, que sea un tequila doble por favor.
-Te gusta lo rudo, eh?
-Sí, en todo aspecto- respondí mientras lo miraba maliciosamente.

Sin que se percatara mientras leía un mensaje en su móvil, sutilmente corrí su copa y esparcí algo de droga. Luego lo invité a dar una vuelta en mi motocicleta y lo llevé a casa.
La droga no tardó en hacer efecto, cuando llegamos ya el había perdido toda lucidez, así que lo dejé en una de las recámaras y salí por más.

Recordé el incidente de la tarde, tenía el número de placas del coche y con ayuda de mi GPS partí hacia el lugar exacto donde se encontraba el líder y sus amigos. Esta vez iba en mi Hummer y llevaba a dos de mis hombres.
Con una credencial falsa y algo de efectivo, el guarda me dejó pasar como parte de la prensa. La presentación aún no terminaba, soporté un par de canciones más y concluyó con una escena yaoi entre el sexy Carisma y su líder. Esa escenas me excitaban un poco así que se me ocurrió una genial idea: show privado de yaoi para mi.

Me dirigí a los camerinos mientras ellos recibían sus respectivas ovaciones. Conocía la dinámica, ya lo había hecho tantas veces que me sabía cada detalle de memoria.  Esperé paciente a que llegara el líder a su camerino; al entrar se sorprendió un poco pero lo “calmé” con mi pequeña arma. Le pedí que llamara a su amiguito sexy y cuando estuvieron juntos, les ordené que se voltearan e inyecté la droga en sus cuerpos.

Avisé a   mis guardaespaldas para que nos esperaran fuera, con el efecto de la droga en sus cuerpos, salimos discretamente y abordamos mi camioneta. De camino a casa paramos en un club nudista donde solían reunirse algunas celebridades, era un lugar muy exclusivo al sur de Seúl.

El administrador era algo así como mi amigo, y me avisaba cuando algún famoso o famosa que yo no conociera llegaba al lugar, entonces yo fingía ser su fan y con plan en mano procedía a la cacería. Pero hoy no había plan, sólo deseos e ira contenida.

Entré, saludé rápidamente a mi “amigo” y me dirigí a la sala VIP donde se encontraba uno de mis favoritos: Kim Heechul.

Ordené a las bailarinas que salieran y me senté junto a él. Antes que pudiera reaccionar, lo drogué y me lo llevé.

Una vez en casa con mis “invitados”, despedí a mis guardaespaldas, quienes no sabían que todos estaban bajo el efecto de la droga, ni tampoco que tenía a otro chico en la recámara. Me puse más cómoda y comencé a preparar el festín.

Primero, me dirigí a la recámara donde me esperaba la primer víctima de la noche. Sin más demora, me acerqué, lo até a la cama, le inyecté el Polvo de la felicidad, le bajé un poco el pantalón y lo violé brutalmente.

Luego, lo llevé con el resto de los chicos a mi “Sala de Juegos Privada”. Con su miembro aún  inflamado, lo terminé de desnudar y lo senté en una silla especial con sus piernas atadas, un poco abiertas, listo para ser atacado de nuevo.

A los amiguitos "double S", los acosté en la cama, uno a cada lado, sujetados con esposas. Al Líder le puse un disfraz de doctor, y al Sexy Carisma lo hice parecer un delincuente, sería el psicópata sexual de la noche, mientras que Heechul a quien prefería de mujer, lo vestí de Geisha y lo senté en una mesa.

Mi mente cargada de furia, volaba. En cuestión de segundos imaginé la función de la noche, pero antes que procediera a interpretar mi acto magistral, recordé a mis chicas, así que me detuve y las llamé… quería compartir con ellas esa noche.

CONTINUARÁ…


viernes, 5 de agosto de 2011

Prohibido el Amor: Mujeres Inteligentes


Cap. II “Cazador Cazado: la Gran Noche  de Angelique”
Faltaba exactamente una hora para la “Operación Cazador Cazado”, la cual nos había llevado alrededor de cuatro meses entre su planeamiento  y logística pues la víctima estaba en el ojo de la prensa gracias a su nuevo trabajo en la televisión: “City Hunter” por lo que debíamos ser sumamente cuidadosas y elegir el momento perfecto para que su ausencia temporal no fuese demasiado notoria.  
Cada detalle estaba listo, soy demasiado perfeccionista y no permito que nada quede en el aire, mis chicas lo entienden y se esfuerzan para logar que todo salga como me gusta. Sin embargo, esa noche la protagonista se pondría a prueba a sí misma, y el éxito dependería de ella en gran medida.
Todas estábamos a la expectativa. Había reclutado a Angie desde que comencé mis negocios, la conocía lo suficiente como para saber que estaba preparada, sin embargo un amor como el que ella había manifestado sentir  por Min Ho, no muere del todo y por ésa razón aquel encuentro nocturno sería memorable.
En punto de las 23:30 hrs, sonó mi celular. Kikis avisaba que todo estaba listo: la droga, los utensilios, el lugar, la coartada, y por supuesto: la protagonista. Yo esperaba en mi Hummer el momento en que Patty saliera de la fiesta en compañía de nuestra presa, rápidamente revisé las coordenadas en el GPS y acerqué mi auto un poco más hacia la entrada principal del hotel.
Pau se encontraba en el otro extremo, esperando mi señal para iniciar su parte y  con ella se encontraba Adriana. La emoción de ambas era evidente, podía sentirlo aunque no estuviésemos juntas.
Mientras esperaba, volteé un momento y vi que en la entrada se estacionó la camioneta de Min Ho, eso significaba que estaba por salir. Efectivamente cinco minutos después, las piernas de Patty se asomaron en la entrada del Hotel, nuestra víctima la traía sujeta a su brazo, como todo un galán.  Se aproximaron, abordaron la camioneta y de inmediato los seguimos.
A  700 metros exactos, un choque fingido distrajo a los paparazzi, mientras Pau y Adriana 200 metros después, interceptaban la camioneta y con ayuda de Patty, secuestraban al oppa. Todo iba según lo planeado. Mis guardaespaldas tomaron mi vehículo mientras yo llevaba el de Min Ho a otro lugar.
De regreso en casa, me dirigí a  la llamada “Habitación del Placer”, para disfrutar del espectáculo nocturno. Todas las chicas se encontraban desde afuera mirando a través de la pared de cristal cómodamente sentadas mientras Angelique se terminaba de preparar.
Entré sin más preámbulo al cuarto.
-Comienza y sobre todo: disfrútalo- le dije.
Dejé la inyección en la mesa, y cerré la puerta.  En ese momento las luces se apagaron y sólo quedó encendida una tenue lámpara sobre la cama donde yacía la presa.
-¿Qué está pasando? , por favor sácame de aquí- dijo Lee.
-Cállate!! Yo no te he dado permiso de hablar-repuso Angelique. Acá las cosas se hacen como yo diga y cuando yo diga- concluyó.
Lentamente se acercó a la cama y de un tirón le bajó los pantalones. Antes que pudiera pronunciar palabra, inyectó la sustancia que lo enmudeció de una. Estaba consciente, podía escuchar, entender y lo mejor: sentir. Pero no podía hablar.
Mientras la música sonaba, ella se puso más cómoda. Se quitó la gabardina negra que la cubría, y dejó sus muslos al descubierto…quería disfrutar al máximo aquella noche por lo que había escogido la mejor lencería.
Sin el menor pudor, ni compasión Angelique se acercó  y comenzó a desabrochar suavemente uno a uno los botones que sujetaban la camisa al cuerpo de Min Ho. Seguidamente, tomó una botella y esparció chocolate por el cuerpo desnudo del hombre al que alguna vez consideró su amor platónico. Dejo caer algunas fresas y se dispuso a degustar el postre.
Por su parte, él contemplaba la escena excitado, de seguro su mente imaginaba que aquella delicadeza sería permanente.
-No te emociones demasiado cariño… la diversión ni siquiera ha comenzado- Comentó Angelique mientras examinaba el cuerpo con su lengua.
Una vez que hizo la inspección rápida, las luces se encendieron y se dirigió a la mesa de “utensilios”,  de donde tomó un látigo y un recipiente con cubos de hielo.
-Muy bien, vamos a jugar un ratito…Prometo lastimarte mucho y disfrutar en nombre de los dos.
Segundos después de pronunciar esas palabras los ojos de Min Ho se saltaron y su cuerpo reaccionó con un tremendo escalofrío al sentir en su ingle el frío del hielo.
-QUIETOOOO!!!- gritó enojada mientras le pegaba fuertemente con su látigo  -Yo no te he dado permiso de moverte, ¿¿entendiste??,.. ahora tendré que castigarte por desobedecerme.
Dejando la cubeta en la mesa de noche, se subió en la cama, se sentó sobre su torso y beso sus labios dejando escapar uno que otro mordisco. Luego, tomó su cuello y comenzó a estrangularlo.
- ¿Crees que lo matará Nyah? –me preguntó Patty.
-No, eso es parte del juego, ella sabe cómo funciona. Sólo se divierte.
-Quiero ver sangre!!!- exclamó eufórica Pau.
-No hay nada más excitante que un oppa sufriendo-dijo Mel.
-Ay si! Ni lo menciones, yo los violo de una!!
-Tan exagerada tú Angel!
-Es cierto Kikis, ya verás cuando me toque…
-Chicas, no pierdan de vista el espectáculo. Cada vez se pone más interesante-Repuse al ver cómo Angelique tomaba una navaja y cortaba el muslo de su víctima.
-Siii! Me encanta la sangre –gritó Adriana mientras acariciaba sus partes totalmente “caliente”…
En la habitación, el ambiente se ponía cada vez un poco más salvaje. Definitivamente mi chica, no me decepcionaba, la había preparado lo suficiente para vencer cualquier estúpido sentimiento de cariño, y suprimir cualquier absurda emoción que la debilitara.
-Muy bien, mi querido Lee Min Ho, te toca probar el fuego mientras yo preparo mi cuerpo y el tuyo para llegar al clímax. Hace algún tiempo te llevo y ganas y necesito saciarlas-comentó Angelique mientras le acariciaba el potente órgano sexual…
Seguidamente, sacó de una gaveta el llamado “Polvo de la felicidad” una droga que utilizábamos para excitar a los hombres y poder así completar nuestro placer. Lo mezcló con  un poco de vodka y se lo dio al chico… Luego, se subió a la cama con un fino cigarro en su mano y, de pie mientras bailaba se quitó la lencería y se desnudó mientras él completamente excitado y asustado la contemplaba.
-Ay papi!! Cómo te deseo!!! Uhm!! ¿Sientes esto?- le preguntó mientras le quemaba su pezón con el cigarro.
Él asintió mientras se retorcía del dolor.
-Que bueno!! Así me quemas tú! Así me siento cuando te veo, pero ya no más, te haré mío...
Dichas esas palabras, tomó la posición del misionero y cumplió su deseo…
Bastaron siete minutos para que los gritos de un potente orgasmo ensordecieran a las presentes. Todas aplaudíamos, gritábamos y una que otra también vivía su propio orgasmo…
-Ahora sí, llegó el momento más importante, pondrá a prueba su fuerza interna- acoté.
-Wow! Estuvo genial, a cerrar con broche de oro- repuso Mel.
-Sí, eso espero- afirmé.
Completado el acto sexual, Angelique se apartó de la cama, se vistió y procedió a desatar a Min Ho.
-Levántate!!...Estás sordo?? Que te levantes he dicho!!!!
Lee, se levantó.
-Vístete!! Y date prisa, no tengo tiempo ni mucho menos paciencia.
Él, obedeció.
-Ahora sí, pelea por tu vida.- exclamo mientras dejaba ir una patada en su estómago que lo tumbó en el piso.
Ha como pudo, se levantó. Ella lo abofeteó y antes que pudiera volverlo a patear, él intentó defenderse, sin embargo atenta a sus reflejos, dio un giro, lo golpeó de nuevo y le hizo una llave en su cuello.
-Eres idiota? Estoy entrenada  para destruirte, para matarte si así lo quiero. Crees que te será fácil defenderte? Ja, ja ja!! Creíste que estabas en el set de grabación, cierto estúpido?
La expresión de la presa cambió. Ya no tenía miedo si no ira contenida.  Rápidamente se soltó y la tiró contra el suelo. Pero ella, se levantó en seguida, lucharon un poco y  lo volvió a tumbar, esta vez le propició tremenda paliza de seis patadas, y cada vez que lo golpeaba gritaba lo mucho que odiaba a los hombres que agreden a las mujeres, en especial los que se drogan y emborrachan.
No tuvo la más mínima compasión, patada tras patada, puñetazo tras puñetazo. Una vez inconsciente, el resto de las chicas entraron. Tomaron fotos de la víctima, del lugar y por supuesto se retrataron junto al trofeo.
Luego procedieron a limpiar el lugar, lo vistieron y Mel se dispuso a borrar todo indicio de tortura y de recuerdos.
Yo esperaba en mi oficina a que Angelique se hiciera presente.
-Con permiso.
-Pasa por favor. Déjame abrazarte, estuviste genial! Te felicito!
-Gracias!! Me siento sumamente feliz y satisfecha. Te lo debo a ti.
-No, por favor, no digas eso!! Es tu triunfo querida, y tu triunfo, tu felicidad siempre será la mía.
-Pero tú me entrenaste, y eso siempre te lo agradeceré. Acá tienes tu trofeo.
Extendió la mano y me entregó en una cajita un mechón de cabello, y un frasco con un pedacito de piel.
-Excelente, un gran trofeo! Ahora ve, y toma un recuerdo para ti. Mel te ayudará con lo que necesites.
-Gracias amiga…
Ocho horas después del secuestro, Lee Min Ho fue fotografiado saliendo de un lujoso apartamento, despidiéndose de una bella chica.
-¿Quién era la chica? – preguntó uno de los paparazzi.
-No revelaré su nombre, sólo diré que pasamos una gran noche…

Continuará….