Prohibido el Amor: Mujeres Inteligentes.
Capítulo IV: “Érase una vez….
Capítulo IV: “Érase una vez….
Veinte minutos…luego treinta…al cabo de cuarenta y cinco minutos llegó Pau; algo acelerada y bastante intrigada por mi llamado tan inesperado.
-¿Estás bien? ¿Qué pasó?
-Observa lo que hay en mi cuarto de juegos…
Se dirigió con gran velocidad al lugar, sabía que tenía algo bueno.
-La puta madre!!
-Sabía que te gustaría- le dije mientras me aproximaba a la recámara.
-Esto se va a poner rico!! Comencemos ¡!!......... Pará… esto significa que estás molesta, algo grave te pasó. Contáme…
-Ira reprimida… Encima…la visita de mi padre.
-Mierda! Cuando llega tu papá?
-Mañana… pero lo que desató mi ira fue que chocaran mi camioneta. En fin, no hay tiempo que perder, ya no resisto más. Las he esperado demasiado, necesito desahogarme o mandaré todo a la mierda.
-Dale querida, acá está Pau para apoyarte. Con quién comenzamos? Tenés algo preparado?
-Pues…
-Ya llegué!!! Qué ocurre Nyah???- dijo Patty.
-Ven a mi cuarto de juegos- grité desde arriba.
-Oh por Dios! Exclamó a penas entró…
-Están arriba? Ya llegamos!!!- gritó Adriana.
-Suban!!!!
Al cabo de unos cuantos minutos, tenía a todas mis chicas en la habitación, contemplando maravilladas el banquete que les tenía preparado.
Como era de esperarse, el caos se hizo presente. No se ponían de acuerdo en lo que querían hacer. La presencia del líder aturdía a más de una, mientras que otras discutían sobre quién iría primero al ataque.
-Pido al líder de primera!
-No! Me toca!
-Aaaah! Que se pudra! No me interesa, yo quiero a Heechul.
-Podríte vos! No te metas con el líder!
-Ay ya! Mejor me lo cojo yo y listo!
-Voy con el caballote y su caballito!!!
-Púdrete con tu líder encima!
-BASTA CHICAS!! Podrán hacer lo que quieran pero después. Cójanse al tal líder únicamente después de que actúen para nosotras.
- ¿A qué te referís?
-Quiero yaoi, es todo. Me siento ahogar y necesito un respiro. Las llamé para que me ayuden, no para que me pongan más estresada. Así que orden! No se pongan con absurdos sentimentalismos, que saben que los odio.
He amenazado a estos cerdos, así que harán lo que queramos.
-Discúlpanos, tenés razón. No es momento de hincharte más las pelotas. Pero contános, ¿con qué los amenazaste?
-Muy fácil, todos tiene familia, seres queridos. Con eso los amenacé. Les enseñé unos vídeos cortos del trabajo que hacen mis hombres y varias fotos de sus familias en los últimos días. Eso los hizo razonar.
-Sos una ídola!!!
-Bien… Angie, ayúdame con la escenografía. Todas las cosas están ahí en el armario.
-Como usted mande señorita D’Altonne!- exclamó feliz Angelique.
-Kikís y Mel; alisten a los oppas, según las instrucciones que están en este papel.
-Entendido-respondieron.
-Adriana, Patty, Angel y Pau; no las quiero escuchar peleando por ese tipo. Lo traje para maltratarlo, no lo soporto. Lo odio al igual que odio a todos los malditos hombres; así que no quiero escucharlas. Mientras las chicas preparan todo quiero que ensayen este breve guión; ustedes participarán de la pequeña obra que preparé. Les compré estos disfraces así que dense prisa y a disfrutar!
Guardaron silencio. Sabían que tenía razón. No soportaba verlas débiles, eso me estresaba por completo. Tomaron los disfraces y procedieron a cambiarse.
Mientras las chicas se preparaban, me dirigí a Taecyeon. Me quité el vestido mientras me aproximaba; al llegar me agaché y comencé a lamerlo hasta llegar a su miembro: ahí, me detuve pues no me gusta el sexo oral. Pasé hasta su abdomen, luego sus pectorales y por último sus labios. Volví a detenerme: no doy besos a ningún hombre.
Lo rodeé varias veces mientras lo examinaba. Entonces en un arranque de ira, lo empujé y se cayó con todo y silla. Ya en el piso, le salté encima y con una cuchilla comencé a hacerle pequeñas cortadas, chupaba su sangre y luego la escupía. Mientras me divertía con eso; llegaron las chicas en lo que Mel y Kikis me avisaban que el resto de los “juguetitos” estaban listos.
Me levanté y acomodé a mi “chico” de nuevo. Lo puse junto a la hermosa geisha. Al cabo de unos minutos, todo estaba listo para la gran función.
Me acomodé en el sofá junto a Kikis, Angelique y Mel, mientras las demás esperaban en el otro extremo el momento de “actuar”
Le subí volumen al reproductor para que las chicas escucharan la grabación que había preparado mientras las “estrellas” entraban en escena…
“Érase una vez una vez una hermosa Geisha transexual, llamada La Chula. Una espesa noche, mientras se dirigía a la casa de té, se encontró con un apuesto hombre tirado a la orilla del camino.
Curiosa por saber si aún estaba vivo, se arrimó y con sorpresa contempló que se encontraba herido. Cómo le urgía llegar a su trabajo, decidió llamar una ambulancia y enviarlo al hospital pues no podía llevarlo personalmente.
Al cabo de unos minutos llegó la ambulancia y a pesar de que ella les explicó que no podía acompañar al hombre, se vio obligada a hacerlo. Mientras iba en la ambulancia junto al herido, revisó sus bolsillos y halló lo que al parecer era una especie de carnet de trabajo. Se llamaba Taecyeon y era profesor en la Universidad de Yonsei.
Al llegar al hospital, una vez que lo atendieron, lo trasladaron a un cuarto. La bella geisha Chula, entró para despedirse. Se aproximó a Tae, tomó su mano delicadamente y acercando sus labios a la frente del chico, lo besó.
Tae, abrió sus ojos, levantó su mano y la introdujo en el atuendo de La Chula. Ésta se sobresaltó un poco excitada y aunque fingió estar molesta; se aproximó a la puerta; la cerró con seguro y regresó donde Tae.
Una caricia por aquí, una caricia por allá… Un beso con lengua y dos miembros erectos….
Al cabo de cuarenta minutos, salió la bella Chula, algo despeinada y acomodándose su traje. Lista para ir a la casa de té.
Su fantasía con el profesor universitario, la había hecho realidad y se sentía feliz pero mientras se dirigía a su trabajo por un callejón oscuro, fue interceptada por un hombre. El delincuente se abalanzó contra ella y la arrinconó.
-Una chica tan linda no debería andar sola por estos lugares- comentó el tipo con sarcasmo.
La Chula lo miró fijamente.
-Será mejor que vayamos a un lugar más cómodo para poder protegerte. No vaya ser que alguien te haga daño- insistió con el sarcasmo.
Resuelto a llevarla consigo, el delincuente la tomó del brazo. Sin embargo; ella le dio una patada en su ingle y lo tumbó al suelo.
-Yo no necesito ir a un lugar más cómodo, yo puedo hacerlo acá mismo.
Seguidamente esparció gas pimienta sobre los ojos del hombre, le sujetó las manos y lo volteó. Luego bajó sus pantalones y lo violó.
Al cabo de unos minutos, muy sutilmente la bella “dama” se levantó, se acomodó su atuendo y se sacudió.
-Lo ves querido? Yo sé defenderme. La próxima vez, ten más cuidado a la hora de interceptar a una chica.
Doblemente satisfecha y algo cansada la insaciable Chula partió ya no a la casa de té si no a su residencia particular. Había sido una noche agitada.
A la mañana siguiente, se despertó muy temprano y partió rumbo al hospital a ver al profesor Tae. Cuando llegó, le comentaron que había sido trasladado a otra habitación.
Queriendo sorprenderlo, se acercó sigilosamente y abrió la puerta de a poco. Para su sorpresa encontró al doctor y al profesor bastante entretenidos.
-Me encantan tus labios, son tan definidos, y carnositos… -le decía Tae al doctor mientras sus dedos jugueteaban en la boca del mismo.
-Y ¿sólo eso te gusta de mí? Porque debo confesarte que tú me gustas todo… -Respondió mientras le acariciaba el pecho a Tae y le sonreía pícaramente.
Las miradas cruzadas y los gestos sugestivos entre ambos, hicieron que la Chula entrara furiosa e interrumpiendo el momento exclamó:
-Veo que ya estás recuperado Tae!
Incorporándose éste rápidamente contestó:
-Eh?! Sí, bueno ya estoy mucho mejor. De hecho este sexy doctor me estaba examinando para comprobar que estoy bien y darme de alta. Aunque –dijo mientras su mano tocaba la ingle del doctor- no sé si quiero que me den de alta….Me siento bien en este lugar.
-Sí eso se nota! –dijo furiosa mientras sus penetrantes ojos traspasaban los del doctor.
-Mucho gusto. Soy el doctor Kim Hyun Jong. No tienes nada de qué preocuparte, tu amigo está bien. Lo estoy tratando personalmente.
-Sí! Eso es obvio. No tienen que decírmelo! Pues que les aproveche!
Se dio media vuelta y se fue.
-¿En qué estábamos guapo?-Preguntó el doctor…
Mientras caminaba furiosa, la bella Chula se encontró con el delincuente de la noche anterior. Antes que huyera, le gritó:
-Espera!!. No te lastimaré de nuevo. Necesito tu ayuda.
-¿Qué quieres ahora?
-Necesito un favor. Prometo pagarte muy bien- dijo mientras sacaba de su bolsillo varios billetes- Quiero contactar a alguien que le haga daño a cierto doctor. ¿Sabes de alguien que pueda? Pagaré muy bien.
-Sí, conozco a alguien. Toma su número y dile que el Caballo te recomendó. Ahora aléjate de mí que todavía me duele.-Concluyó mientras guardaba el dinero y se marchaba.
Decidida a vengarse del doctor la Chula llamó al número y concretó una cita para las 21 horas. Era una chica a la que vería en el callejón.
Ansiosa por el encuentro, se dirigió al banco, sacó parte de sus ahorros y esperó paciente el momento de la cita.
A la hora prevista se hicieron presentes las partes interesadas.
-Eres Patty, supongo.
-Sí y tú eres la Chula, cierto?
-Correcto. Necesito que dañen al doctor Kim Hyun Jong, del hospital que está a dos calles. Cuando terminan le dicen que dijo La Chula que con su profesor nadie se mete.
-De acuerdo, mis amigas y yo le daremos el recado. Mañana nos vemos a la misma hora para entregarte una grabación como prueba de que hicimos el trabajo.
-Perfecto. Acá está la mitad del dinero. La otra parte, mañana.
-De acuerdo. Nos vemos.
Con una sonrisa en su rostro partió la bella geisha rumbo a la casa de té, donde esta noche si debía ir a trabajar. Sólo le restaba esperar la llamada que le confirmara que el trabajo estaba hecho.
Mientras tanto; al salir del hospital el doctor fue interceptado por una mini Van de la cual se bajó otra chica quién lo encañonó y lo obligó a entrar mientras otra lo amarraba ya dentro.
Varios kilómetros después, la camioneta se detuvo a la orilla de la carretera, las chicas bajaron con el doctor y se introdujeron en el bosque. Llegaron a una pequeña cabaña y se dijeron:
-Es muy lindo para sólo golpearlo.
-Tienes razón Patty. Podríamos sacarle provecho antes de hacer el trabajo.
-Es una estupenda idea Angel!
-Estoy de acuerdo con ustedes- repuso Pau.
Así; Angel, Patty, Pau y Adriana gozaron un poco del doctor antes de golpearlo y darle el mensaje de la Chula.
Al finalizar, Patty la llamó y le comentó que todo había salido perfecto.
Al día siguiente ambas partes se encontraron y concluyeron de manera satisfactoria con lo acordado. La Chula volvió al hospital por su profesor, al cual se llevó a casa y vivieron felices y pervertidos para siempre. FIN….”
Aplausos y silbidos inundaron la habitación. Fue un todo un espectáculo para mis ojos. Hicieron un excelente trabajo y yo me sentía más calmada. Al terminar la función, salí del cuarto y me fui a la terraza a fumar un cigarrillo.
Las chicas se entretuvieron un rato más con los oppas. Luego, los procedimientos de rutina para borrar evidencias y por último, los sedaron para que pasaran la noche en casa; y así devolverlos a la mañana siguiente con mayor discreción.
Yo estaba lista para continuar… Me despedí de las chicas quienes permanecieron en casa y me fui a dormir temprano; me esperaba un largo día con mi padre. Además quería levantarme temprano para planear mi próximo proyecto perverso…
Continuará….


